Hay en muchos momentos de la vida que, por diversos motivos, pertenecemos a diferentes colectividades. Sin más lejos, todos estamos metidos en algún grupo de WhatsApp, compartiendo contenidos con personas que no conocemos y que simplemente las circunstancias hacen que estemos reunidas.

Como entrenador de baloncesto, me ha quitado muchas veces el sueño cómo potenciar el talento de cada jugador para que funcionemos en conjunto, con solidez y con muestras de mejora. El líder tiene una labor importante en la diferenciación de dos conceptos que, a veces, tendemos a vincularlos: grupo y equipo.

En la sociedad podemos decir que prima la actitud pasiva. Tienen que pasar cosas desagradables para que reaccionemos de forma unificada. Esto es un ejemplo claro de lo que sucede en el deporte. Para ganar campeonatos no basta con ser un grupo, hay que convertirse en un verdadero equipo.

En el deporte podemos encontrar muchas claves para mejorar en la empresa y en la vida. Los valores que se trasmiten desde el juego son poderosos para el crecimiento que corresponda, y eso, es lo que queremos que suceda cada vez que nos levantamos de la cama para ir a trabajar o a estudiar: ganar.


Matizaré lo que quiero transmitir con triunfar. Cada vez que inicio un día quiero obtener conocimientos, tener confianza y ser feliz.

Posiblemente, muchos coincidamos con esos objetivos diarios que he citado anteriormente, sin embargo, no invertimos esfuerzos en huir de actuaciones como grupo.

El individualismo está muy presente en la humanidad y esto no ayuda a prosperar. Pensamos sencillamente en destacar derrotando a otras personas con el fin de cumplir tareas, el hacer por hacer, el pasar las horas, realizar el trabajo sin pasión, llegando a un estado de conformidad donde no nos cuestionamos nada.

Volviendo al deporte, he experimentado como el éxito llegaba por otras vías, los miembros del equipo se apoyaban los unos a los otros y colaboran entre ellos para mejorar juntos y de forma cohesionada.

Aún, sabiendo de los resultados que supone actuar como equipo. Conformarlo no es fácil. ¡Qué curioso! Al ser humano no le basta con ver resultados, la falta de actitud convive en nuestra mente día sí y día también.


“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”
(Michael Jordan)

Trabajar en equipo es un valor. En el baloncesto, cada jugador posee unas habilidades que lo hacen único: el mejor en algunos aspectos y con unas áreas de mejora en otros.

Por lo tanto, fundamental para un equipo es que todos los individuos han de ser capaces de ver las ventajas de cada uno de los sus miembros y dejar de lado los defectos, tratando de hacer encajar todos esos talentos en uno mismo.

¿Cómo puedo originar un EQUIPO?

1. EJERCE DE LÍDER

Todo equipo necesita un guía, acompaña a tu equipo en cada momento. A veces, hay que tomar decisiones. Estando juntos conocerás mejor lo que se necesita en cada momento.

2. TEN UN OBJETIVO

Entra en la vida del equipo con una finalidad clara y alcanzable. Motiva la responsabilidad, si uno falla, fallamos todos… Juntos podemos triunfar. Instaurar el compromiso dentro del equipo será una herramienta muy poderosa.

3. FOCALIZA EN APRENDER

Lo mejor que tiene un equipo es la diversidad. No pienses que es algo negativo, en la variedad está la innovación. Hacer cosas nuevas y novedosas ayuda para evitar el aburrimiento. Puedes hacer lo mismo, pero de forma diferente hará que la motivación no decaiga.

4. FOMENTA LA COOPERACIÓN

Un ambiente agradable es idóneo para la facilitación de ideas, aspecto vital para el crecimiento como equipo. El estancamiento de los equipos provoca malos resultados y por consiguiente dejar de actuar como equipo. La comunicación es clave para la asignación y entendimiento de los roles.

5. GRATITUD Y RECOMPENSA

Agradece el esfuerzo cada día y premia el trabajo bien hecho. Construir en confianza es fundamental para sentirse bien y por tanto, estando bien, cualquier esfuerzo es más accesible.

El cuento de las herramientas

Las herramientas de una famosa carpintería de un pequeño pueblo se reúnen en asamblea para hacer dimitir al martillo, que es el presidente de todas ellas.

Las herramientas sacan los defectos del martillo y se autoproclaman las mejores, para escuchar a continuación sus puntos débiles por parte de otras herramientas.

Mientras discutían, entró el carpintero y se puso a trabajar, utilizando todas y cada una de las herramientas en el momento oportuno.

Después de trabajar durante horas, el carpintero consiguió terminar el mueble que le habían encargado; obteniendo un resultado excelente.

Una vez salió el carpintero, la asamblea de herramientas se volvió a reunir.

Los alicates tomaron la palabra para resaltar que todas las herramientas tienen cualidades que hacen posible tener un buen resultado, siendo estas las que nos hacen capaces de obtener éxito.

Después de aquellas palabras todas las herramientas se dieron cuenta que sólo el trabajo en equipo les hacia realmente útiles y que debían de fijarse en las virtudes de cada una para conseguir el éxito.

Origen desconocido

En clave subjetiva:

¿Qué tres cosas dominas?

Piensa en una situación que te hayas sentido inseguro

De cero a diez, ¿Cuánto de importante crees ser para la empresa /equipo…?

¿Qué aspectos deberías modificar?